Bandoleros haitianos no gratos en el país

Asesinatos, secuestros, robo de vehículos, porte ilegal y distribución de armas, participación en entidades criminales, son algunas de las acusaciones y razones por las que la Policía Nacional Haitiana ha emitido alertas de búsqueda contra la mayoría de haitianos a los que el presidente dominicano, Luis Abinader, prohibió su entrada al país.
Además de a líderes de bandas criminales, Abinader ordenó miércoles el pasado el impedimento de entrada al exprimer ministro interino de Haití, Claude Joseph, con quien ha tenido ciertos roces durante el último año.
Sin embargo, es Claude Joseph el único en la lista de individuos que para el Gobierno dominicano constituyen “algún tipo de amenaza contra la seguridad nacional y los intereses de la República”, que no está incluido entre las alertas y fichas publicadas por la policía haitiana.
Los otros están encabezados por Jimmy Cherizier, un expolicía que lidera el G9, la mayor coalición de pandillas de Puerto Príncipe, compuesta por nueve grupos armados de los más fuertes de la capital haitiana, y que se auxilian de otros grupos más pequeños en toda la ciudad.
Cherizier, según la página web Insight Crime, una organización que profundiza sobre el crimen organizado en América Latina y el Caribe, fue expulsado de las filas policiales en diciembre de 2018, sospechoso de una masacre catalogada como una de las peores de ese país en años: la masacre de La Saline


